No tengáis piedad de mí.
Vengo de dejar enterrada mi infancia
En lo más profundo del olvido. Estoy dispuesto.
Darme trabajo, despertador, horarios,
prisas, monotonía, miedos, cansancio.
No me libréis de una sola cadena.
He abandonado a mi niño,
y con el a todos mis niños.
Quiero ser uno mas entre vosotros.
Otro hombre.
Quiero mi yugo exacto,
mi campo de miserias,
mis descansos medidos de alegría.
Estoy roto de sentirme el corazón
en estos instantes,
de llorar por tanta muerte,
tanto frío, tanta injusticia,
tanto odio.
Son demasiados golpes que soportar.
Demasiada tristeza.
Es muy duro darse cuenta de la vida
y yo he sufrido ya bastante.
No merece la pena.
Hacerme un hueco en el vacío
y dejar que me ahogue en vuestra nada.
DAVID LORENTE DIEZ




Es un precioso poema, muy impresionante, y transmite mucho sentimiento.
Muchosa besos.
Que fuerte la realidad que describen tus letras, así de fuerte como la misma vida de aquellos que lo dejan todo por una playa desconocida.
Me acordé de un poema que puse que se llama " Sola quedo la balsa" No es que se parecen, pero describe esa partida hacia la nada.
Un abrazo. Armando
El darse cuenta de la vida es muy duro, el ser diferente, o querer vivir de forma distinta duele...a veces cuando te sientes derrotado solo quieres ser como los demás y como bie dice o pide David en su poema "hacerme un hueco en el vacío y dejad que me ahogue en vuestra nada",a veces quieres perderte en la rutina de la ciudad y caminar con la cabezagacha entre la multitud... desaparecer sin más.