En tiempos de guerra
había momentos de paz.
Donde respirar, ¿Dónde respirar?
Batallas de lodo,
codo con codo.
Trincheras frías
de luna llena.
En tiempos de paz
había momentos de guerra.
De dientes afilados,
de palabras mudas.
De dientes apretados,
de palabras duras.
Después de la tormenta
siempre llega la calma.
En tiempos de calma
no te esperas la tormenta.
Pero llega...
nace de la almohada
o de las letras,
espera bajo la cama
y nos despierta...




Foto inquietante y esperanzadora al mismo tiempo. Entre el olor a guerra la inocencia. Será que los oponentes deben alternarse para adquirir entidad y, sobre todo, valor por separado? Bello poema. Un beso
Hola compatriota, me encantó tu mensaje, me dio alegría y ganas de seguir escribiendo aún cuando uno se queda sin mucha inspitación después de más de tres años en la blogósfera...jaja pero seguimos, porque esto ya forma parte de la vida de uno.
Me quedé recorriendo tu poema con tranquila lectura, la foto me conmovió y tuve que recomponerme para darle énfasis al poema.
Y es verdad, hay tormentas y tormentas, la de las letras nos despeinan el alma y a veces nos cambian los ojos de lugar, quizá por eso no dejamos de escribirle a la Vida, no?
Un gusto en conocerte y gracias por tus palabras
GIRASOL
La foto impacta, pero deja ver que siempre hay esperanza como bien dices en tu comentario. Las preguntas son ¿dónde nacen las guerras?, las de este nuestro mundo y las propias, las del día a día, y ¿que responsabilidad tenemos nosotros mismos?.
Un beso.
LOCAPORLALUNA
Me complace gratamente que hayas pasado por aquí y que además valoraras mis letras, como bien dices tu, hay tormentas y tormentos... y estos no nos dejan en paz, y si, por eso no dejamos de escribirle a la vida.
Me alegra que mi mensaje te sirva de algo, aunque creo que por tu casa todavía queda mucha inspiración.
Como ya dije antes un placer el haberte conocido, te seguiré viendo por aquí.
Un fuerte abrazo.
No deberían existir las tormentas en la calma, ni la guerra en tiempos de paz y mucho menos aún la guerra con mayúsculas, esa en la que uno busca donde puede un rincón de paz. Qué pena que no baste borrar la palabra del diccionario. Impresionante fotografía, hay algo de ternura entre tanto dolor. 1 Besiño